El hombre máquina

 Hombre Deprimido Aburrido Infeliz Triste Imagen de archivo - Imagen de  aburrido, infeliz: 13094963Mentí para llegar a hacer RoboCop": Peter Weller cuenta el rocambolesco  casting del clásico de Verhoeven

Ante todo, debo elevar para mis lectores el más respetuoso y cálido saludo, por el simple hecho de tomarse el tiempo para leerme. No tienen una idea de la alegría que representa que me acompañen en esta nueva aventura de empezar a escribir; y de lo agradecido que estoy por aquello.

Ahora bien, yendo específicamente al artículo, el presente titulado "El hombre-máquina"; es apenas un  intento de reclamo, queja o descarga de tipo "intuitiva", de una simple "sensación" de impotencia de descontento que el escritor siente al observar su entorno.

Me es muy dificil para mí, mostrarme contento o esperanzado con la realidad que estamos viviendo (o con la que percibimos que vivimos). Sin embargo, al ser yo una persona de muy bajos (por no decir nulos) dotes artísticos, encuentro particularmente dificultoso ubicar los canales para comunicar y expresar correctamente este descontento.

En fin, yendo al grano y a charlar de lo que vinimos, creo que cualquiera con una personalidad típica o promedio puede describir la realidad actual como un "Infierno", una "cárcel" un "cepo". No hay casi ningún tipo de personalidad que pueda regocijarse con la realidad actual (claro, digo casi; porque siempre existen los psicópatas)

Esta realidad embretada y triste no podía tener asidero en otra época histórica que la posmodernidad. ¿Por qué? Por que simplemente nos hemos acostumbrado a ella, hemos aceptado de lleno y sin chistar todo lo que el "progreso" nos trae, por pura necesidad; porque estamos dentro de ese sistema, que nos atrapa, nos oprime y nos deja "libres" sin elección. Nada de esto cambio con el coronavirus, No, no salimos mejores ni más solidarios ni nada. Somos los mismos, con los mismos problemas de antes pero aún más agravados porque no queda otra que estar en casita.

Lo cierto es, que de hace un tiempo a esta parte la globalización nos vendió una "libertad" que no es tal. A los trabajadores de hoy  nos ofrecieron vuelos a Tailandia a cambio de una perspectiva de futuro. 

Continuo este artículo 5 años después, esperando que el pueblo se levante.

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